Con esta emisión, el Servicio de Correos y Filatelia de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano “desea rendir homenaje a un aniversario de gran relevancia en la historia de las relaciones internacionales de la Santa Sede y en la propia vida de la comunidad católica en Indonesia”.
Así lo subrayó el arzobispo Emilio Nappa, Secretario General de la Gobernación, durante la presentación del sello dedicado al 75º aniversario de las relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y la República de Indonesia. La ceremonia tuvo lugar el viernes por la tarde, 14 de noviembre, en la sala de conferencias de los Museos Vaticanos.
Además del Arzobispo Nappa, asistieron al encuentro, entre otros, el Arzobispo Paul Richard Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales, S. E. el señor Michael Trias Kuncahyono, Embajador de Indonesia ante la Santa Sede, el ingeniero Antonino Intersimone, director de la Dirección de Telecomunicaciones y Sistemas Informáticos, el doctor Alberto Albanese, Vicedirector de gestión administrativa, el padre Felice Bruno, Jefe de la Oficina del Servicio de Correos y Filatelia, y el artista autor de la imagen del sello, Patrizio Daniele.
Con esta emisión, la Oficina Filatélica Vaticana ha querido reconocer el papel desempeñado por estas relaciones diplomáticas en el escenario internacional y en el compromiso compartido en favor de la paz, el diálogo entre las naciones y el respeto de la dignidad humana. El inicio oficial de los vínculos diplomáticos entre la Santa Sede y la joven Indonesia se remonta al 6 de julio de 1949.
Hoy, la presencia católica en Indonesia constituye un elemento vivo y reconocido del tejido social, comprometido de manera constante con el diálogo interreligioso, la paz y la promoción del bien común.
Dirijo mi saludo a Su Excelencia Reverendísima monseñor Paul Richard Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales de la Secretaría de Estado;
a Su Excelencia el señor Michael Trias Kuncahyono (pronunciación: Mikael Triàs Kúncia-hiòno), Embajador de la República de Indonesia ante la Santa Sede;
al Ingeniero Antonino Intersimone, director de Telecomunicaciones y Sistemas Informáticos de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano;
a las Autoridades y a todos los aquí presentes.
Es para mí un honor y un motivo de alegría participar hoy en la ceremonia de presentación del sello conmemorativo emitido con ocasión del septuagésimo quinto aniversario de las relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y la República de Indonesia. Con esta emisión, el Servicio de Correos y Filatelia de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano desea rendir homenaje a un aniversario de profundo significado en la historia de las relaciones internacionales de la Santa Sede y en la vida misma de la comunidad católica en Indonesia.
Las relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y Indonesia se establecieron oficialmente el 6 de julio de 1949, en un momento crucial de la historia del país, cuando la joven República se abría a la escena internacional animada por una profunda aspiración a la libertad, la justicia y la unidad.
La relación de amistad hunde sus raíces ya en la década de 1940, cuando, por voluntad de Pío XII, se erigió la primera delegación apostólica para el archipiélago indonesio. Además, la Santa Sede fue la primera entidad europea en reconocer al Estado indonesio.
A lo largo de estos setenta y cinco años, el diálogo entre la Iglesia católica y las instituciones indonesias se ha consolidado y enriquecido, gracias también a la presencia activa de las comunidades católicas locales, comprometidas en los ámbitos de la educación, la sanidad y la solidaridad social. Recordamos con particular gratitud la visita pastoral de san Juan Pablo II en 1989, un momento que dio testimonio de manera elocuente del deseo recíproco de fortalecer los vínculos de amistad y de favorecer el respeto y la colaboración entre las distintas tradiciones religiosas.
El sello conmemorativo presentado hoy reproduce los símbolos de ambos Estados: las llaves cruzadas de san Pedro, emblema del Vaticano, y el Garuda Pancasila, símbolo nacional de Indonesia. Entre ambos vuela una paloma, imagen universal de la paz, que expresa la amistad y la esperanza que unen a nuestros dos Estados. Completa el conjunto el lema “Binnéka Tùnggal ika”, que significa “unidad en la diversidad”, del que Indonesia es un magnífico ejemplo y que refleja los frutos de la incesante promoción del diálogo interreligioso.
Este sello, pequeño pero valioso signo tangible, desea ser mucho más que un simple objeto de colección: simboliza un vínculo, fruto de la común pertenencia a la fe en Dios, y encierra un mensaje de paz, amistad y adhesión a valores compartidos, entre los que se cuentan la tutela de los derechos humanos, la protección del medio ambiente, la paz y la convivencia fraterna entre culturas diversas.
Que pueda recordarnos a todos que los puentes construidos en el diálogo y en la solidaridad son el fundamento de un mundo más pacífico y más humano.
Gracias.